Aunque el club se disolvió cuando sus miembros se graduaron y se fueron a la universidad, su legado perduró. Siguieron siendo amigos cercanos y se apoyaron mutuamente en sus respectivas carreras. Emilio se convirtió en un director de cine reconocido, Leticia en una escritora bestseller, Daniel en un músico famoso, Olivia en una científica destacada y Claudio en un comediante exitoso.