El cine de vampiros tiene una larga y rica historia. Desde clásicos como "Drácula" (1931) de Tod Browning, hasta éxitos modernos como "Entrevista con el vampiro" (1994) de Neil Jordan, las películas de vampiros han sido siempre un reflejo de los miedos y deseos de la sociedad. En los últimos años, hemos visto un resurgimiento notable de este género, con películas que no solo buscan asustar, sino también explorar temas más profundos como la inmortalidad, la soledad y la condición humana.